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Reaccionar ante la propuesta de casamiento

Reaccionar ante la propuesta de casamiento
admin
  • On junio 10, 2017

Puede que a muchas de nosotras nos resulte fascinante la idea de casarnos, pero eso no quiere decir siempre que estemos convencidas de que será así. Hay situaciones que, por más imaginadas que estén, siempre acaban por sorprendernos y nos dejan sin saber cómo reaccionar ni qué hacer. La propuesta de casamiento es un ejemplo de ello. ¿Podremos decir que sí cuando el “sí” era lo que queríamos? ¿Podemos negarnos como lo pensamos? Aquí te damos algunos consejos que seguro te ayudarán a reaccionar mejor en esta situación comprometedora.

Cuando el río suena…

Una propuesta de casamiento no cae del cielo, como si ninguna historia la acompañase antes. Tras ella debe haber, muy seguramente, una historia de amor lo suficientemente fuerte como para que se llegase a esta situación. Parecerá obvio mencionarla pero evaluemos por qué es importante reconocerlo.

Saber que para tomar la decisión que vayamos a tomar contamos con el respaldo de esa historia es la primera asociación a la que debemos acudir para exigirnos mayor lucidez sobre el siguiente paso que vamos a dar. Todo lo decidirá el amor que la antecede.

Negarse a una propuesta de casamiento

Pero evaluemos ahora esta opción, seguramente la más desagradable para el pretendiente. ¿Cómo es que llegamos a decir que no a una propuesta de casamiento? Se trata de un error que también podemos sufrir nosotras, pues muchas veces creemos que la relación está en un punto en el que finalmente no está.

Al pretendiente revisar esa historia que mencionábamos, para saber si es posible o no realizar la propuesta de casamiento, seguro todas las luces fueron verdes, incluso más verdes que las de nuestras oficinas caracas.

 Pero esto no debe ser objeto ni de ridículo o de reproches: es un gesto que se debe comprender y que se debe declinar de un manera amable, honesta y respetuosa. Dejarle claro porque tal vez no es el momento, o por qué nunca lo será, es más que justo: es necesario.

El sí soñado

Pero si esta situación es la que habíamos estado esperando en nuestra relación, entonces ya será el momento de que aceptemos esta propuesta como un triunfo compartido, sí, pero también como uno de los pasos en el camino de toda unión y, como todo paso en nuestra vida, un paso que debe asumirse con total responsabilidad.

Creerlo no es realizarlo. El camino que ahora debemos emprender no será fácil. Lo que nos resta es responder con una cara de sorpresa, respirar profundos y dejar que la felicidad fluya sin que nada la detenga. Nuestro día de brillar ha llegado.

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